jueves, 5 de junio de 2008

¿En serio somos una bola de necios? O no al relleno en Loma de Mejía

Adriana Mújica Murias
La Jornada Morelos, 5 de junio de 2008

En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente (declarado por la ONU el 5 de junio de 1972) qué mejor que hablar de un tema muy cercano que es el de la basura y, en ello, el asunto del pretendido relleno sanitario que quieren imponer (que no poner) en Loma de Mejía.
Para empezar, y a raíz de que el “flamante” ayuntamiento de Cuernavaca hasta se gastó una buena lana en transmitir un spot que hablaba de “las bondades del relleno sanitario en Loma de Mejía” y calificaba de necios y opositores al progreso y al bien de la mayoría a quien se oponga a dicho proyecto, podríamos empezar por transcribir la información que han difundido algunos de los opositores a este relleno.
Retrata de lo que señala un tríptico (que por supuesto no salió de la lana del erario público y por lo tanto no ha circulado por millares) y que señala puntualmente:
“El lugar donde pretenden construir el relleno sanitario es único en el estado; está conformado por barrancas y por suelos de arena y grava, lo que podría provocar que los lixiviados (líquidos de la basura) se infiltren al subsuelo y contaminen el agua de Temixco y otras poblaciones.
Debajo de estas lomas está el acuífero de Cuernavaca que alimenta los pozos y ojos de agua de Temixco, en los que hay un gran riesgo de contaminación.”
Hay 12 manantiales y ojos de agua localizados alrededor del lugar donde pretenden construirlo, además de 14 pozos de agua “que abastecen a más de cien mil personas de Temixco, que podrían salir afectadas en caso de alguna falla en la geomembrana del relleno.”
Además, “se han localizado más de 20 mil hectáreas de terrenos aptos (para un relleno sanitario) donde sería mucho más económico y más seguro construirlo debido al tipo de suelo”.
Un relleno no es la solución al problema de la basura, antes se necesita reducir y reciclar residuos, para que éste, en caso de hacerse, no dure solamente 20 años, sino 60 o más.
Ante ello, los pueblos y las comunidades de Morelos han propuesto aprovechar “que muchos grupos ciudadanos deseamos participar en el cuidado del medio ambiente, construyendo en conjunto con las autoridades una red de centros de acopio comunitarios donde se reciban botellas y bolsas de plástico, periódico, revistas, cuadernos, libros, papel de oficina, cartón, cartoncillo, envases, tetrapak, botellas de vidrio, latas, en fin, todo lo que se recicla. De esta forma los ciudadanos tendrían muchísimos puntos y opciones para depositar residuos separados y limpios; además, si todos hiciéramos composta en nuestro hogar, no tendríamos crisis ambientales. Estos centros de acopio podrían habilitarse en delegaciones, ayudantías, consejos de participación, DIF municipales, sectores, etcétera; y la venta de estos residuos contribuiría a crear empleos (o hacer obras)”.
Hasta aquí dejo lo que dice el tríptico mencionado y subrayo que hay una ciudadanía que demuestra la inviabilidad del relleno en donde están empecinados en hacerlo y, además, está haciendo propuestas que realmente ayuden a la solución del problema de la basura y no solamente se enfoquen a la concentración de la misma en un lugar inadecuado.
Además, podemos seguir dándoles razones vitales (en diferentes vertientes). Mientras tanto, si es una necedad hablar de estudios serios del suelo que demuestran el peligro de contaminación de aguas que surten a comunidades enteras y dar propuestas que planteen solucionar el problema desde su origen, pues me declaro necia de atar y digo a voz en cuello ¡No al relleno “sanitario” en Loma de Mejía