viernes, 6 de junio de 2008

¿En serio somos una bola de necios? O no al relleno en Loma de Mejía / III y última

Adriana Mújica Murias
La Jornada Morelos, 7 de junio de 2008

En colaboración previa quedamos que si a las autoridades no les interesan los datos de cuidado a la salud de la población (para entender razones que no necedades), pues podemos darles información en otro ámbito.
Resulta que se llenan la boca hablando de la necesidad de que nuestras poblaciones, municipios, estados y país, salgan de subdesarrollo y se parezcan más a los países a los desarrollados que tanto admiran.
En ese sentido, les quiero platicar que en Alemania, desde los setenta, se apuntaba a mejorar la seguridad de los rellenos sanitarios, sin embargo, muy pronto se comprendió que la disposición no ofrecía seguridad alguna a largo plazo (así que con esto se les cae el argumento de que el relleno pactado con Pacsa es “de tecnología de punta con una seguridad inmejorable”).
El caso es que, entonces, en Alemania se comenzó a discutir la incorporación en la gestión de residuos de formas sustentables de producción y consumo (crear la responsabilidad del productor en la industria y el comercio además de desarrollar una conducta de consumo orientada a la salud y el medio ambiente), así como el desarrollo de un paradigma orientado al flujo de materiales en el marco de la economía de residuos sólidos. Los objetivos fueron: tratar de evitar la generación de residuos. Sólo cuando ello no es posible, tratar de reciclarlos. Si el reciclaje tampoco es posible, depositar los residuos tras un tratamiento adecuado. En 1986 entró en vigencia la Ley sobre evitación y eliminación de residuos sólidos, que exige minimizar la producción de residuos y reciclarlos. En 1996 se dictó la Ley de economía de ciclo, cuyo objetivo es establecer las responsabilidades de la empresa en devolver los materiales auxiliares de producción al ciclo dentro de la misma empresa o a través de la cooperación entre diferentes empresas (producción limpia), y diseñar los productos de tal forma que no impliquen un peligro toxicológico para el medio ambiente y la salud humana. De este modo, quien produce los residuos también es el responsable de su eliminación. Puede optar entre la minimización y el reciclaje de los residuos, por un lado, y la disposición por el otro, pero esta última siempre significará mayores costos.
Para todo ello impulsaron una conducta responsable frente al medio ambiente por parte de la ciudadanía (separación de residuos, y parcialmente, minimización) y una responsabilidad de los productores de residuos. (Todo esto quedó documentado en un estudio de la organización Coleg für Management und Gestaltung nachhaltiger Entwicklung gGmbH. Alemania. 01 septiembre 2003)
Por su parte, en Dinamarca (en los noventa) 18 municipios daneses introdujeron el principio contaminador-pagador hacia los hogares, en un intento por prevenir la generación de residuos y aumentar el reciclaje. La iniciativa se basa en pesar el cubo de la basura (no separada) al momento de vaciarlo al camión. El sistema genera, entonces, una cuenta individual para cada casa. Los municipios no están obligados a recoger la basura biodegradable de las casas por separado. Pero aún podemos ver la experiencia de España, cuando en 2000 se aprobó el Plan Nacional de Residuos Urbanos 2000-2006, el cual permite cumplir con la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea, así como desarrollar la Ley de Residuos, aprobada el 21 de abril de 1998. Este Plan Nacional tiene los siguientes objetivos: la clausura y sellado de todos los vertederos incontrolados que existen en el país antes del año 2005; la construcción de estaciones de transferencia de residuos; la adaptación de las actuales instalaciones a la futura Directiva sobre vertederos; el cierre de las plantas de incineración que no recuperen energía.
El Plan contempla también la reducción del 10 por ciento de los residuos de envases antes del 30 de junio del año 2001, según marca la Ley de envases y residuos de envases de 1997, y la implantación de la recogida selectiva en todos los municipios de más de cinco mil habitantes antes del 1ª de enero de 2001 y en los de más de mil habitantes antes de enero de 2006, mediante la dotación de los contenedores adecuados hasta llegar al promedio de un contenedor por cada 500 habitantes. Como novedad incluye la obligación de utilizar papel reciclado en folletos y hojas de propaganda distribuidos por el sistema de correo para 2000, y el aprovechamiento de la materia orgánica, con el compostaje del 50 por ciento de toda la contenida en los residuos urbanos en 2001. De cumplirse este plan, España será uno de los países con la política de residuos más avanzada. (Plan Nacional de Residuos Urbanos 2000-2006)
Así que usted dirá si simplemente somos una bola de necios y opositores al desarrollo o somos personas pensantes, informadas que no queremos hacer un negocio (como otros) y sí queremos decir: ¡Soluciones integrales Sí. Relleno “sanitario” en Loma de Mejía, no!