martes, 17 de junio de 2008

La agresión a Martínez Robles, muestra intolerancia política del gobierno local

Dulce Maya
La Jornada Morelos, 17 de junio de 2008.

CUERNAVACA. El Movimiento Cuernavaca reconoció que detrás de las agresiones en contra de Cristóbal Martínez, ayudante municipal del poblado de San Antón, existe “intolerancia política desde el gobierno” capitalino. Los voceros del movimiento ciudadano, Otilio Rivera y Salvador España, encendieron los focos rojos sobre el conflicto en torno a la construcción de un relleno sanitario en el paraje denominado Loma de Mejía, dado que las agresiones sufridas por la autoridad auxiliar y otros eventos supuestamente relacionados con esta problemática social, “llega ya a extremos peligrosos”. Lamentaron que aún en estos días, “todavía se dé el ejercicio de una política de represión por parte de un partido que se ha llegado a considerar a sí mismo como progresista y más lamentable aún, es el hecho que un personaje que se dice de opiniones ecuánimes y pensantes como el alcalde de la capital, sea el objeto casi indiscutible de todas las acusaciones, lo que demuestra una vez mas que la participación como ciudadano deja mucho que desear cuando se llega a gobernar”. Indicaron que la combinación de una “ambición de tratar de dar lustre a una ciudad que se encuentra en un estancamiento total y la cerrazón de oídos a los clamores de la ciudadanía bien o mal representada por los diferentes grupos que se atreven hoy a organizarse a favor de los demás, es por demás grave”. “Para el movimiento Cuernavaca esta situación de intolerancia política nos hace elevar nuestra más enérgica protesta e indignación por la brutal agresión en contra del compañero Cristóbal Martínez”, dijeron Rivera y España. Los representantes sociales recordaron que el Movimiento Cuernavaca, alertó sobre la falta de atención por parte de las autoridades capitalinas, hacia esta problemática social; dado que “ante la carencia de instituciones sólidas, el autoritarismo de los alcaldes en turno, la inexistencia de cabildos libres y críticos, la protección exclusiva de los intereses político-económicos reflejados en los atropellos cometidos y la inobservancia de las diferentes reglamentaciones de la ciudad, es síntoma inequívoco de que la ciudad se encuentra estancada”. “¿Que garantías puede el día de hoy ofrecer a la sociedad una autoridad cuando reprime manifestaciones y liderazgos?... esa es su mejor excusa para utilizar a los cuerpos policiacos para detener una marcha y no para que cumplan con su papel de salvaguardar la seguridad pública de toda una ciudad. En estos días en que la delincuencia organizada y el narcotráfico le ganan el terreno y la batalla a la autoridad municipal, robándole la paz y tranquilidad a la sociedad de Cuernavaca. “¿Que garantías ofrece un personaje represor para continuar en un cargo de representación recargado en ese supuesto buen trabajo?”, finalizaron.