miércoles, 18 de junio de 2008

La violencia y la delincuencia organizada

Medardo Tapia Uribe
La Jornada Morelos, 18 de junio de 2008.

El país no avanza, pero desafortunadamente, las cosas no siguen igual, empeoran. En el estado de Morelos quizá se trabaja económicamente en la dirección correcta, lento y con poca participación, pero en la dirección correcta. En contraste, sin embargo, los problemas políticos tampoco se solucionan, no avanzan, pero no siguen igual, empeoran. Los más recientes casos de abusos, intimidaciones y madrizas mafiosas, y ahora hasta asesinatos de ciudadanos, producen mucha tristeza y mucha indignación. La situación estatal se parece a la nacional, donde los llamados a la participación ciudadana son erróneos, se pide la participación ciudadana donde la ciudadanía puede ayudar, pero no tiene el poder para hacer sus mejores aportaciones, por el contrario, es objeto de injusticias y violación de sus derechos humanos más elementales. Y en la arena política, donde es necesaria su participación, ahí se disfraza, se posterga, se confunde o simplemente se ignora y se descalifica. Se pide en un juego retórico no tan difícil de entender, en llamados nacionales, que la clave en la lucha contra la delincuencia organizada es la participación ciudadana. Ayer entrevistaron en la radio al licenciado Felipe Calderón y repite lo dicho en otras ocasiones, que la denuncia ciudadana es clave en la lucha contra la delincuencia organizada. ¿Pero quienes son parte de éste? Porque en España, vaya usted a saber por qué, los periodistas españoles cuando entrevistan al licenciado Calderón relacionan dos temas, la guerra al crimen organizado y el intercambio de impunidad por apoyo político e involucran las decisiones de jueces, nada más ni nada menos que la propia Suprema Corte. Un periodista de El País le preguntó a Calderón: “¿puede explicar si hay relación alguna entre la falta de mayoría de su gobierno (…) y la impunidad con que parecen actuar algunos gobernadores de este partido (el PRI)? La respuesta del presidente Calderón fue la correcta, pero porque nos permite identificar cuál es la clave en la lucha contra la delincuencia organizada, no porque el gobierno federal haga lo que dice y si no veamos la respuesta del presidente Calderón: “Hemos hecho un esfuerzo enorme de diálogo y de consenso, y hemos llegado a acuerdos con todas las fuerzas políticas… (¡Perdón! Bueno, quizá con los Chuchos, con el verde también y el partido de la maestra, definitivo ahí están todos)… pero siendo específico en la respuesta para su pregunta, no negocio la impunidad de nadie a cambio de gobernar y mi gobierno en el caso de los gobernadores (…) en el caso de Puebla, nosotros estuvimos atentos al fallo de la Suprema Corte y siempre lo dije, antes del fallo y después, que íbamos a acatar la resolución de los ministros del pleno”. (El País, domingo 15 de junio: 2) Efectivamente aquí se encuentran los ingredientes clave de la lucha contra la delincuencia organizada, como atinadamente ponen juntos los periodistas españoles. Y fíjese usted lo que agrega en su respuesta el presidente Calderón: “No obstante el fallo de la Suprema Corte, la Procuraduría General de la República a mi cargo siguió las investigaciones y pidió ante un juez la consignación y la prisión, la orden de aprehensión para los judiciales involucrados (…) lo que consideramos un acto criminal (…) Por desgracia no hemos contado con el respaldo del juez ante quien hemos incoado la causa.” (Ibidem) ¿Y la impunidad a cambio de acuerdos políticos? ¿Dónde quedó? Además de esto, ahora imagínese usted la fuerza ciudadana de los morelenses ante la violación de los derechos humanos, el abuso y el crimen en contra del joven que secuestraron por tres días por “sospechoso”, a la madriza en contra del ayudante de San Antón, o a la familia del campesino asesinado. Ya estuvo, verdad. ¿Dónde está la clave en la lucha contra la delincuencia organizada? Por supuesto, en la participación ciudadana y no en la red, ni el intercambio de impunidad por apoyo político. No, por supuesto que no. Andamos mal los ciudadanos, ahí es donde debíamos encauzar nuestras fuerzas, que no van a lograr mucho con los jueces, si no puede ni el presidente Calderón con toda la fuerza de gobierno ¿De verdad no puede con los jueces? Un especialista del ITAM sostiene, en contra de lo que ha declarado reiteradamente Calderón y que desgraciadamente ya vivimos en Morelos: “Según Buscaglia quien (…) ha estudiado el (…) crimen organizado en 107 países (…) en el caso de México, el gobierno mantiene su política de contención mediante la fuerza militar, en tanto que el narco avanza en sus planes de expansión: financia campañas (una de las graves fallas de México dice el investigador): es que su política criminal camina sobre una rueda: la represión militar y policíaca (…) golpeando selectivamente a las cúpulas y los brazos armados, sin desmantelar los vínculos financieros y patrimoniales de los grupos criminales con el ámbito empresarial “lícito”, la clase política, los anillos de corrupción y de protección política. Esos países terminan causando mayores niveles de violencia, como ahora ocurre en México” Y en Morelos ¿o no? Hoy se castigó en Morelos a varios funcionarios, pero la pregunta es ¿Y el del helicóptero apa’?