domingo, 1 de junio de 2008

Lucha ecológica en Cuernavaca

Antulio Sánchez
Publicado en Milenio Diario

Desde antes de su masificación internet estuvo unida a cuestiones ecológicas, ya que los grupos civiles organizados y los ciudadanos preocupados por el cuidado del entorno encontraron en ella una grandiosa oportunidad para propagar sus inquietudes, incrementar su capital ecológico, fortalecer su identidad e incluso ensanchar el espectro de interesados por la problemática ambiental. Hasta la segunda mitad de los años ochenta lo ambiental era en el ciberespacio un tema para un puñado de personas, pero a partir de mediados de los noventa se masificó con el surgimiento de la Web.

Desde hace varias semanas se viene articulando en la zona norte de Cuernavaca un movimiento ciudadano, el de los colonos de Subida a Chalma, que tiene como objetivo primordial no ser afectados por la creación de un relleno sanitario. En el mismo convergen intereses diversos, pero legítimos, ya que unos están con la mirada puesta en los efectos ambientales, otros en evitar que la zona se vuelva en el devenir cercano un caos vial y unos más porque sus propiedades no se deprecien con la afluencia vehicular y la proximidad del relleno.

Dos espacios en la red generados recientemente por habitantes de esa zona (Nuevos Chalmeros y Subida a Chalma) testimonian el interés de los ciudadanos por proteger su entorno y su robustecimiento con el correr de las semanas. Al mismo tiempo el sitio refleja la manera en que los ciudadanos tienen que defenderse de las autoridades y representantes públicos, sin pasar por alto que es un ejemplo de la forma en que los ciudadanos se apropian de internet para difundir su lucha, para que no se implementen políticas de gobierno, en este caso por parte del Ayuntamiento de Cuernavaca, que pueden tener efectos colaterales importantes como dañar seriamente el ecosistema, acabar con algunas especies endémicas o multiplicar el caos vial de la zona debido al paso constante de camiones y tráilers cargados de basura.

Un movimiento que crece a pesar de que la alcaldía panista de Cuernavaca trata de impedir la libertad de reunión de los ciudadanos de dicha zona al amedrentar a los dueños de los sitios en donde se han propuesto llevar a cabo sus reuniones. Esa misma situación lo está llevando a convertirse en un movimiento social en la medida que cada día se incrementa el número de adeptos, e indica que si el alcalde, Jesús Giles, no frena un proyecto que no cuenta con el consenso entre los habitantes de varias zonas de esa ciudad y otros municipios, puede culminar en problemas que terminen por afectarlo políticamente.
Pero tal vez lo más interesante de ese movimiento esté en corroborar que toda demanda individual por una mejor calidad de vida o un entorno más saludable, puede devenir en algo político.
Como se sabe lo personal se torna político cuando se vuelve acto público compartido, ya que al momento de dar a conocer sus posturas públicamente la ciudadanía hace de sus demandas un movimiento social, pero sobre todo político porque busca soluciones a la problemática que enfrenta, exige que sus representantes populares y gubernamentales resuelvan sus reclamos, pero principalmente porque se ponen en marcha formas de apropiación del espacio público.