jueves, 19 de junio de 2008

Pactos parciales y ausencias

LJM
La Jornada Morelos, 19 de junio de 2008.

La novedad de ayer es el pacto contra la violencia que firmaron los ediles capitalino y de Temixco: Jesús Giles Sánchez y Javier Orihuela García, y opositores al relleno sanitario de Loma de Mejía, encabezados por el destacado investigador Raúl García Barrios. El propósito es loable en tanto con la firma se pretende repudiar toda agresión a civiles relacionada con la oposición a una obra, cuyos riesgos para la salud pública y el ambiente han sido plenamente argumentados. Particularmente, el caso aún no aclarado del secuestro y golpiza propinada por presuntos agentes federales al ayudante municipal de San Antón.
Desafortunadamente, aún con la validez que le confiere el haber sido firmado por las autoridades municipales que enfrentan conflicto directo por la obra en Loma de Mejía, y por un representante de la intelectualidad morelense, que junto con otros se han preocupado por estructurar la suficiente información y razones válidas que sostienen el rechazo al relleno sanitario en ese sitio, en el pacto recién firmado no está plenamente reconocida la oposición “histórica” organizada, ni tampoco los grupos emergentes, como el de La Subida a Chalma. Además, en todo pacto deben destacarse y precisarse las metas a corto, mediano y largo plazo. Así como el despliegue de acuerdos sobre las medidas y tareas para actuar sobre el conflicto, el cual si bien ha repuntado en la agresión a Cristóbal Martínez Robles, debería dejar muy claro cuáles son los compromisos de las partes al respecto del conflicto con el relleno, el cual ha escalado, por lo pronto, en una guerra sucia entre panistas, también ausentes en dicho pacto.