martes, 10 de junio de 2008

Urgen pepenadores en Cuernavaca

LJM
La Jornada Morelos, 10 de junio de 2008.
Al menos en la capital del estado, el inicio de la temporada de lluvias ha vuelto a poner en el centro del debate dos aspectos cruciales. El primero, la inutilidad, si es que lo hay, de un plan de desfogue del líquido pluvial, su recuperación y potabilización, y el acarreo y disposición final de la basura. En el primer aspecto debe recordarse que las obras de drenaje y alcantarillado avanzan en Cuernavaca por la voluntad privada de los constructores y de las empresas trasnacionales. De tal forma que la mayoría de las colonias carecen de ambos; y en el mejor de los casos, los drenajes y grandes volúmenes de agua de lluvia van a juntarse a las barrancas, arrastrando en su corriente el basural del cual nadie se hace responsable ¿Acaso no es un gran negocio la separación de basura para el reciclaje? Ello, claro, independiente de la educación y capacitación urgente a la ciudadanía. Pero para las autoridades, que aborrecen cualquier crítica organizada y repudian a “grupos de interés” que son los que han pugnado por impulsar campañas contra los ya decadentes y peligrosos rellenos sanitarios, resultan verdaderos actos de campaña política descubrir el hilo negro de la separación de basura e inaugurar “fuentes de empleo” para quienes se dedican a desarrollar el compostaje y comercializarlo. Y a quien le quepa alguna duda sobre los recursos millonarios que genera el hundirse en los desechos y generar riqueza pues nomás pregúntenle a quienes por generaciones sobrevivieron al lado del tiradero a cielo abierto de Tetlama.