lunes, 14 de julio de 2008

"DOY FE. MENSAJE A LOS FUNCIONARIOS DE SALUD"

Luis Tamayo
La Jornada Morelos

El miércoles pasado se realizó una expedición en la que participamos académicos e investigadores del estado de Morelos y funcionarios de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente al lugar exacto donde pretende construirse el relleno sanitario de Loma de Mejía.
Luego de tal experiencia, y habiéndolo visto con mis propios ojos: doy fe de que Loma de Mejía no sólo es un lugar de una enorme belleza natural sino que posee una cantidad de agua simplemente impresionante. Las dos barrancas que la circundan: La Colorada y la Tilapeña, presentan, respectivamente, cauces de agua de 4 y 6 metros de espesor por más de un metro de profundidad.
DOY FE de que las paredes desnudas de vegetación de dichas barrancas trasminan agua continuamente, lo cual evidencia una tierra repleta del vital liquido.
DOY FE de que en el mismo terreno superficial de la loma se encuentran numerosos arroyitos de temporal, lo cual también habla de una región que se satura de agua en estas épocas.
DOY FE de que la tierra que se encuentra excavando el trascabo (que ha iniciado ya la obra del relleno sanitario) es arenisca muy permeable al agua.
Muy estimados funcionarios del Sector Salud de Morelos y demás poblaciones al Sur del estado:
Como ustedes se pueden fácilmente imaginar, cuando se encuentre en operación el relleno sanitario de Loma de Mejía y se haya perforado la "multicapa" del mismo (los fabricantes lo garantizan por 20 años aunque rellenos similares han presentado agujeros a menos de 5 años de establecidos), los terriblemente contaminantes lixiviados de dicho relleno sanitario, por gravedad y gracias a la gran permeabilidad de dicho suelo, se mezclarán con el acuífero que alimenta a Temixco y demás poblaciones al sur de dicha población (en Morelos y Guerrero), generando enormes problemas de salud. Como ustedes bien saben, los lixiviados de un relleno sanitario son cien veces más dañinos que las aguas negras, pues dichos lixiviados portan metales pesados (provenientes de pilas y demás residuos eléctricos y electrónicos) y peligrosos ácidos (provenientes de las innumerables mezclas de la degradación de los residuos orgánicos y el resto de los componentes de la basura), entre otros contaminantes.
Dichos lixiviados, al diluirse en el acuífero serán la causa de gravísimos problemas de salud pues ellos no pueden ser removidos con cloro (lo que usamos para potabilizar nuestra agua). Como ustedes bien saben, el cloro sólo aniquila a los microorganismos, los contaminantes presentes en los lixiviados llegarán intocados a los que beban dicha agua y se acumularán en sus órganos internos, siendo fuente de cáncer y malformaciones genéticas.
Todo ello con el consecuente daño a la integridad de los pobladores e incremento en los gastos de salud.
Es un enorme error pretender construir un relleno sanitario en Loma de Mejía, pues se encuentra en el centro del Glacis de Buenavista, una región que, como he ya afirmado, en éstas épocas porta cantidades enormes de agua, cuestión que no contempló el manifiesto de impacto ambiental elaborado por el doctor Oscar Dorado.
Dicho "investigador" realizó mal, muy mal su tarea. Dicho manifiesto de impacto ambiental condujo a que nuestras autoridades se equivocasen y pretendiesen construir en un lugar erróneo el relleno sanitario, lo cual ha debido ser denunciado por los científicos del estado y del país.
Las consecuencias de perseverar en dicho error, permítanme reiterarlo, serán muy graves. Las ganancias que dicho relleno "sanitario" generaría no justifican ni un solo caso de cáncer, ni el dolor de los padres de un niño nacido con malformaciones genéticas.
Además, tal y como se indicó en el informe de los científicos de la UNAM que se reunieron el 4 de junio en un conocido hotel de nuestra ciudad, existen lugares alternativos en el estado para construir un relleno sanitario con un mínimo impacto ambiental. Tarea que, no sobra decirlo, no debe realizarse sin antes efectuar una amplia y verdadera campaña de educación de la población donde se le instruya en la manera de separar sus residuos sólidos, es decir, en la forma de no generar más basura sino simplemente "materias primas", las cuales se pueden reunir y reciclar en nuestro municipio y así beneficiarnos a todos con las ganancias que se generen, sueño que ya viven múltiples ciudades de las naciones desarrolladas y algunas pocas de nuestro país.
Por el bien de todos espero, estimados funcionarios de Salud de nuestro estado, sinceramente, su intervención comprometida.