jueves, 31 de julio de 2008

Instalan opositores al relleno plantón en el ayuntamiento

JOSÉ LUIS GARCITAPIA Y JAIME LUIS BRITO
La Jornada Morelos

CUERNAVACA. La lucha contra el relleno sanitario en la capital escaló este miércoles, luego de que un grupo de opositores instaló, desde las primeras horas del día un plantón en el patio del ayuntamiento, justo frente a las oficinas del alcalde Jesús Giles Sánchez, quien lamentó la situación y se reunió con los inconformes, quienes pernoctaron en el ex hotel Papagayo.
Encabezados por el ex ayudante de San Antón, Rodrigo Morales, Flora Guerrero, Pietro Ameglio y Miriam Corona Rangel, unas 30 personas ingresaron desde temprano al ayuntamiento e instalaron casas de campaña, mantas, carteles y propaganda como parte de lo que llamaron, una jornada de resistencia civil pacífica.
Asimismo, realizaron un mitín, lanzando consignas en contra del proyecto y del presidente municipal, a quien le exigieron iniciar una mesa de diálogo sobre el relleno sanitario, al tiempo que denunciaron que la empresa PASA, concesionaria de la basura, no ha cumplido con las normas en la construcción del lugar de confinamiento de los desechos.
Los inconformes aseguraron que no les ha sido entregado el estudio de impacto ambiental de Loma de Mejía y entregaron un pliego petitorio al ayuntamiento, al tiempo de amargar con quedarse en el lugar de manera permanente.
Sin embargo, el alcalde Jesús Giles se reunió con una comisión del grupo inconforme, a la que le precisó que el ayuntamiento de Cuernavaca nunca ha estado cerrado al diálogo, reiteró que la información sobre el proyecto les fue ya entregada y conminó a actuar civilizadamente.
En entrevista, el presidente municipal rechazó el uso de la fuerza pública para desalojar a los inconformes, pero dejó en claro que éstos podrán permanecer en el lugar mientras no alteren el orden público, no afecten a la población que de manera cotidiana acude a realizar trámites y no incurran en actos de rebelión o sedición. Si su permanencia es pacífica no hay ningún problema en que se queden, apuntó. Asimismo, sostuvo que el ayuntamiento tiene argumentos sólidos, así como el sustento legal, para apoyar la construcción del relleno sanitario en Loma de Mejía, proyecto, dijo, que es consecuencia de estudios técnicos y científicos, que fueron avalados por las autoridades ambientales.
Ni baños ni servicios
A las 15 horas los trabajadores del Ayuntamiento terminaron sus labores y desalojaron el lugar. Entonces, las autoridades cerraron las puertas, lo que ocasionó que el plantón se dividiera: once personas permanecieron dentro y las demás salieron y se instalaron en la puerta principal, en la calle Motolinía, donde también pernoctaron. Los baños del ayuntamiento fueron cerrados con el argumento de que “no había agua”, por lo que los ecologistas se quejaron de la situación y denunciaron que entre los plantonistas había gente enferma, con lo que se violaban los derechos más elementales.
Un visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos acudió al plantón, para certificar las condiciones en las que se encontraban los inconformes.
Al cierre de la edición, una tensa calma se vivía en el interior del ayuntamiento, donde plantonistas y policías preventivos cohabitaban en espera de las primeras luces de este jueves.