viernes, 11 de julio de 2008

México reforesta con magueyes y nopales

Redacción
Milenio, 11 de julio de 2008.
La supuesta reforestación que el año pasado llevó a cabo el gobierno federal, misma que impuso una marca por haberse plantado más de 230 millones de árboles y por la que México recibió un reconocimiento internacional de la ONU, infringió la Ley General de Vida Silvestre y la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable, puesto que se plantaron especies exóticas y esencialmente nopales forrajeros y magueyes, denunció este jueves la organización ambientalista Greenpeace. Con un espectacular montaje en la plancha del Zócalo capitalino que incluyó 200 ataúdes con la leyenda “RIP víctima de Proárbol. Greenpeace”, así como 250 árboles, seis coronas y 25 activistas personificando al presidente Felipe Calderón, la organización rebautizó al Día del Árbol como el Día del Luto del Árbol, por lo que llamó políticas erróneas en el rubro. Los voceros de Greenpeace dijeron que ProÁrbol, el programa insignia de la administración federal en materia de reforestación, es un “verdadero fraude forestal”. Al son de “Estamos aquí de luto”, Héctor Magallón Larson, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, detalló que de los 253 millones 208 mil 685 supuestos arbolitos plantados en 2007, 49 por ciento fueron nopales forrajeros; 1.6 por ciento, agaves y magueyes, y 1.4 por ciento fueron especies como eucalipto, pirul, melina, teca, jacaranda, nogal y nim. “Se trata de especies no forestales o inadecuadas para nuestro país, ya que son ajenas a los ecosistemas que se pretenden restaurar. Por ello, los bosques de México son víctimas de este programa gubernamental”, declaró el vocero. Patricia Arendar, directora de Greenpeace en México, consideró “ridículo” hacer pasar por especies forestales plantas que sirven para forrajear ganado, como el nopal, o para producir pulque y mezcal, como el maguey y el agave. La directiva dijo que el Gobierno está “manipulando las cifras” para “tener impacto mediático, a costa del medio ambiente y de los bosques”. En vez de ello, agregó, debe darle prioridad al manejo sustentable de los bosques por parte de las mismas comunidades que los habitan, y dejar de “tirar el dinero a la basura”. Magallanes dijo que según los datos que recabaron, en estados de alta concentración forestal como Chihuahua y Durango, en 2007 la mitad de la “reforestación” consistió en plantar nopal forrajero. Y en estados como Nuevo León, Zacatecas, San Luis Potosí y Coahuila, el porcentaje fue de 90 por ciento de nopales y agaves. La organización insistió en sus cálculos en el sentido de que a menos de un año del proceso, 90 por ciento de las plantas murieron, de modo que la tasa de supervivencia no rebasa el diez por ciento. Como prueba de que los dos mil 300 millones de pesos para reforestación de 2007 fueron un fracaso, Magallón informó que en Aguascalientes un predio de 70 hectáreas fue plantado con 56 mil plantas de eucalipto y “a ocho meses de la plantación, todos los ejemplares están muertos”. Según la organización ambientalista, Proárbol no resuelve la problemática forestal en México, donde se pierden “600 mil hectáreas de bosques al año”, cifra que lo ubica en el quinto lugar en deforestación del mundo. Durante la protesta, la activista Paloma Naumann exigió al gobierno modificar “la política forestal priorizando, fomentando y apoyando el manejo forestal sustentable” en vez “de priorizar, en 50 por ciento con el presupuesto federal, la reforestación, que no funciona”.