viernes, 15 de agosto de 2008

¿Causas perdidas?

LJM
La Jornada Morelos

El giro que ha dado el asunto del relleno sanitario en Loma de Mejía es señal de que finalmente, en Cuernavaca será realidad un proyecto que no sirve y que dañará al medio irremediablemente. Se imponen los negocios, la ganancia de unos pocos por encima del interés y del bienestar general.
El problema es el futuro. Tanto en Morelos como en el país, se acrecienta la impresión de que el gobierno, sus funcionarios y sus políticos laboran solamente en pro de su fortuna personal, mientras la protesta y la organización social crece y construye su rebeldía al extremo. Por lo pronto ya no hay punto medio, o como se dice “no hay para dónde hacerse”. El grueso de la población ya padece al capitalismo salvaje en la pérdida de soberanía y el consentimiento de la corrupción en aras de los intereses de un empresariado nacional rapaz, ante el abusivo gigante trasnacional y el imperio estadunidense. Las dos marchas de ayer en Morelos, la de los opositores al relleno en la capital y la del magisterio, demuestran que la energía de la emergencia popular no cesará ante la mezquindad de los gobernantes.