domingo, 20 de septiembre de 2009

Analizan lugares alternos para trasladar el relleno sanitario de Loma de Mejía

ELIZABETH CUEVAS VILALLALOBOS
CUERNAVACA. La comunidad científica y grupos ambientalistas iniciaron estudios de los lugares alternos a donde podría ser trasladado el relleno sanitario que actualmente se encuentra en Loma de Mejía, una vez que éste sea cancelado por el alcalde electo, Manuel Martínez Garrigós.
Flora Guerrero, representante de Guardianes de los árboles, dio a conocer el trabajo instrumentado desde hace unos días por los investigadores del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (CRIM-UNAM), en busca del sitio idóneo para la disposición final de la basura que diariamente genera la capital del estado.
Aunque hasta el momento no se tienen listas las propuestas que se le plantearán a Martínez Garrigós, la activista no descartó la posibilidad de que el relleno pudiera ser trasladado a la zona sur del municipio. La cierto, agregó Flora Guerrero, es que los científicos buscan que el terreno no sea permeable como en Loma de Mejía.
Inclusive, afirmó que hay amenazas de los trabajadores de la empresa Promotora Ambiental (PASA), contra quienes realizan recorridos constantes en la zona donde funciona el relleno. “En los últimos días ya no hemos realizado recorridos en el lugar por las amenazas que recibimos, pero hemos constatado que ya hay filtraciones (de lixiviados), principalmente durante esta temporada de lluvias”.
Por lo pronto, afirmó que los ambientalistas y la comunidad científica cuenta con los elementos suficientes para lograr la prometida cancelación del relleno que lanzó durante campaña Martínez Garrigós. Flora Guerrero anunció el apoyo que darán al próximo presidente municipal para que logre la cancelación del centro de disposición final de los desechos sólidos, sin que ello le represente gastos económicos por la abrogación del contrato de concesión con PASA que aún tiene 17 años de vigencia.
Para ello, comentó que los ambientalistas cuentan con pruebas suficientes del deterioro ambiental que se ha causado en la zona con la instalación del centro de confinamiento que no cumple con todos las exigencias establecidas en la norma ambiental.