miércoles, 23 de septiembre de 2009

PASA incumple compromiso

Jaime Luis Brito
El presidente municipal electo de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós, firmó muchos compromisos ante notario durante su campaña electoral. Uno de ellos impactó la votación en la zona poniente de la capital, donde no ganaba el PRI desde 1997: me refiero al cierre del tiradero en Loma de Mejía.
El asunto no es fácil, el ex alcalde y hoy diputado federal Jesús Giles Sánchez, dejó bien amarrada la concesión. ¿Por qué? Habría que investigarlo, pero al panista le interesaba mucho que la concesión se le asignara a PASA y que quedara bien firme.
Sin embargo, es posible cambiar los términos de la concesión. ¿Cómo? Simple, la empresa Proyecto Ambiental, Sociedad Anónima, o Proyecto Ambiental de Cuernavaca, SA, no ha cumplido los términos. Por ejemplo, los dueños de la empresa se molestaron porque Giles echó a andar los llamados “puntos verdes”, que restó algo así como 180 toneladas de basura a las 500 que se producen diariamente en la capital. Sin embargo, la empresa no ha cumplido con el centro de separación de desechos que ya debía estar funcionando en Loma de Mejía. Habían prometido incluso una banda para ir separando la basura. Nada. No existe hasta este momento.
Sin ese centro de separación de desechos, el famoso “relleno sanitario” no es más que un tiradero a cielo abierto como el que existía en Tetlama. Porque a final de cuenta la basura sólo se entierra y mezcla sin aprovechar lo que los desechos brindan como material reciclable o reutilizable.
Eso es sólo un botón de muestra de los incumplimientos de la empresa PASA y otorga la razón al frente de afectados por el tiradero a cielo abierto. La pestilencia, por cierto, ya comienza a ser un problema en los alrededores, mientras que nada asegura que los lixiviados no se estén filtrando a las barrancas La Tilapeña y la Colorada. Además, en esta última se desbarrancó un camión de la empresa hace unos días, sin que hasta el momento se haya informado de los daños que se hayan producido en el ecosistema de esa, una de las pocas barrancas limpias del estado.
En fin, tela de dónde cortar hay, pero el asunto es buscarle, sólo hay que revisar los términos de la concesión publicados en el periódico oficial Tierra y Libertad y de ahí, saber cuáles son los incumplimientos de la empresa que se beneficia del erario y al mismo tiempo destruye el ambiente.