lunes, 15 de marzo de 2010

Son detectadas anomalías en el relleno sanitario Loma de Mejía

Elizabeth Cuevas Villalobos
La Jornada Morelos
CUERNAVACA. Regidores del ayuntamiento capitalino reafirmaron deficiencias en el funcionamiento del relleno sanitario de Loma de Mejía, en donde además de no existir una cortina de viento que ayude a la filtración de olores, se detectaron avances lentos en la construcción de la celda de emergencia y la planta separadora de los desechos sólidos.
Durante un recorrido conjunto entre los integrantes de la comisión especial e inspectores de la Comisión Estatal de Agua y Medio Ambiente (CEAMA) quedaron a la vista una serie de incumplimientos por parte de la empresa Promotora Ambiental (PASA).
Según la presidenta de la comisión de regidores, Miriam Mar Vázquez Rizo, los concesionarios de la empresa recolectora de la basura en Cuernavaca no han cumplido con todos los requerimientos establecidos que eviten daños ambientales.
“Nosotros vimos que nuestra cortina de viento está conformada por árboles muy pequeños que realmente no detienen la salida de malos olores y toda la contaminación está saliendo a la zonas aledañas”.
Entre las observaciones hechas por los regidores, fue la lentitud en la construcción de una celda de emergencia que debió programarse desde la apertura del relleno sanitario “y vemos que a penas la están construyendo y eso debió estar desde antes que operara el relleno sanitario”.
Además de esto, la regidora hizo hincapié en la construcción –fuera de tiempo- de la planta separadora de los desechos sólidos, la cual tendrá una capacidad para separar el 10 por ciento del total de la basura que se recolecta diariamente en la capital del estado.
Esto es que la planta separadora podrá separar únicamente 30 de las 300 toneladas de basura que ingresan diariamente al relleno de Loma de Mejía y el resto será depositada –sin separación- en las celdas.
Las observaciones hechas por los regidores del ayuntamiento capitalino serán integradas al dictamen que el próximo 24 de marzo será entregado al cabildo para su análisis. Aunque la regidora no confirmó si las deficiencias ayudarán en el cierre definitivo del relleno sanitario, sí mantuvo que serán integradas al dictamen final que será sometido a aprobación en el cabildo municipal. Mientras tanto, el gerente de PASA en Cuernavaca, Raúl Molina defendió el cumplimiento de la empresa a todas las normas ambientales y argumentó que los retrasos en la construcción de algunas áreas responden a las prórrogas otorgadas en su momento a favor de la empresa.
De momento dijo que no se contempla el cierre del relleno como lo han establecido las autoridades capitalinas, una vez que el contrato tiene por lo menos 20 años de vida útil.