martes, 7 de septiembre de 2010

PASA insiste en buscar diálogo con Cuernavaca

La Jornada Morelos
CUERNAVACA. La empresa PASA acusó al ayuntamiento de Cuernavaca de negarse al diálogo para destrabar el conflicto de la recolección de basura. Se deslindo de la movilización de sus trabajadores en días pasados y acuso al gobierno municipal de “hacer negocios” con el denominado “zar de la basura” mientras gasta 10 millones de pesos mensuales en mantener el servicio de recolección.
En tanto, el secretario del Ayuntamiento, Rodrigo Gayosso advirtió que tras la movilizaciones de trabajadores de la empresa PASA, la comuna ha determinado que el único dialogo con la empresa regiomontana, sea a través del ámbito judicial. “Que sean los abogados que resuelvan el asunto”, dijo.
Gayosso Cepeda dio a conocer que por instrucciones directas del edil capitalino, Manuel Martínez Garrigos, la relación con la empresa PASA se limitara –a partir de este momento- estrictamente a las acciones jurídicas y estará a cargo de los abogados de la comuna.
El consejal consideró que fue la empresa PASA la que rompió el acuerdo previamente pactado con el gobierno municipal a evitar cualquier declaración, al permitir que sus trabajadores salieran a la calle a demandar solución al conflicto. Según lo pactado en días pasados, en un primer encuentro entre directivos de la empresa y los representantes gubernamentales, seria a mediados de este mes, cuando de nueva cuenta retomaran la mesa de negociaciones.
En rueda de prensa, Magdalena Mosig, acompañada de Sergio Urzúa, vocera y gerente de PASA, se deslindaron de la movilización que hicieran sus trabajadores para exigir al ayuntamiento el pronto pago a la empresa y evitar la perdida de sus empleos, empero, anunciaron que a fin de no afectarlos en cuanto al pago de sus salarios, iniciaron la prestación del servicio de recolección de manera particular
Finalmente, la empresa afirmó que el gobierno municipal pretende concesionar el servicio a favor de una empresa del estado de México y el “zar de la basura” –adjetivo otorgado al finado en 2006, Rafael Gutiérrez Moreno, líder de los pepenadores de la zona metropolitana del DF- mientras gasta 10 millones de pesos mensuales en mantener el servicio de recolección.